Se habla mucho del monopolio Clarín. No conozco mucho el esquema de medios en el interior, pero por lo menos en Capital y Buenos Aires hay muchos diarios para comprar o leer en internet, hay muchos canales de televisión y de noticias que compiten por la audiencia. Clarín es grande, llega a marcar agenda, pero no es monopólico.
Dicho esto, no veo mal que haya medios con líneas criticas u opositoras y otros con lineas más cercanas al oficialismo. Obviamente, me parece correcto poner cupos máximos de concentración de mercado y está perfecto que se aplique la ley votada por muchos partidos en el Congreso y validada por la Corte Suprema. Igual pienso que la exagerada campaña contra Magnetto es funcional a una polarización "impuesta", que le venía bien tanto a Cristina como Clarín.
Cada sociedad tiene sectores en pugna por el poder político y económico. Incluso los pueblos originarios tenían luchas por el poder. Y en este caso hay dos actores poderosos, uno por dirigir al Estado argentino gracias al voto popular (por cierto, un Estado mucho más fortalecido y recaudador que el de la época de Alfonsin), y el otro poderoso por su influencia económica y poder de fuego en la opinión pública, pero que realistícamente no puede "voltear" a un gobierno por si solo aunque se quiera pensar que sí.
El gobierno con CFK a la cabeza demostró ser más eficaz para conquistar a la ciudadanía en 2011, obteniendo 54%. La merma de apoyo al oficialismo no se explicaría entonces por las criticas en medios opositores, que eran tan virulentas como hoy.
Me parece que si el gobierno decide hacer de la lucha contra Clarín un tema prioritario, el 90% de la sociedad le va a facturar no tomar como prioritarios otros problemas que muchos ciudadanos empiezan a reclamar. El recuerdo del 2001 se va borrando, y van apareciendo nuevas demandas que no pasan por los medios, y sí por el nivel de criminalidad, la inflación, el trabajo precario, la escasa inversión en infraestructura, el crecimiento de villas y asentamientos, etc.
Igualmente, en líneas generales pienso que el kirchnerismo demostró estar más cercano a la visión del peronismo de izquierda latinoamericanista (por lo menos comparado con Menem y Duhalde) independientemente de sus contradicciones y deficiencias de gestión.
Pero me cuesta creerle completamente a un gobierno que se autodefine como popular y es apoyado por tantos círculos "progre", y tiene decenas de funcionarios y advenedizos, presidentas y ex presidentes con un enriquecimiento patrimonial gigantesco y aceleradísimo, gracias a haber sido simultáneamente "arbitros y jugadores".
¿La corrupción se denuncia solo cuando el gobierno es de derecha o neoliberal, como Página12 hacía en los 90s? ¿Cuándo la plata sucia se recauda para llevar a cabo un proyecto político "nac&pop" la corrupción estaría justificada?
domingo, 10 de noviembre de 2013
sábado, 26 de octubre de 2013
¿Qué harán Scioli y Massa en 2015?
Pienso que si el FPV va con un candidato propio como Uribarri o Capitanich, y las encuestas les dan una intención de voto cercana a 30%, probablemente Scioli y Massa hagan un acuerdo para ir como Presidente y Gobernador de Buenos Aires en 2015. No necesariamente por el PJ, sino en un frente renovador versión recargada. Y con una reconciliación y pedido de disculpas de Malena a Daniel en lo de Mirtha Legrand... No hay que olvidarse que los dirigentes de tradición peronista son muy hábiles para aliarse, enemistarse, traicionarse y reconciliarse estratégicamente de acuerdo a las necesidades de sus proyectos de poder.
En cierta forma, Daniel necesitaba que Massa se presente y gane, para herir al kirchnerismo y tener por lo menos la posibilidad de instalarse como un sucesor conciliador (aunque aceptando el riesgo de que el tigrense surja como potencial competidor, y que el bloque massista le complique el manejo de la legislatura provincial).
Hacia adelante DOS necesitaría que la economía y las reservas internacionales no se vengan abajo en estos 2 años, (pero que tampoco se crezca a "tasas chinas", lo cual fortalecería al kirchnerismo puro) y que CFK le siga pasando plata para financiar el déficit gigante de la PBA. Y obvio, que el voto popular lo acompañe.
En cierta forma, Daniel necesitaba que Massa se presente y gane, para herir al kirchnerismo y tener por lo menos la posibilidad de instalarse como un sucesor conciliador (aunque aceptando el riesgo de que el tigrense surja como potencial competidor, y que el bloque massista le complique el manejo de la legislatura provincial).
Hacia adelante DOS necesitaría que la economía y las reservas internacionales no se vengan abajo en estos 2 años, (pero que tampoco se crezca a "tasas chinas", lo cual fortalecería al kirchnerismo puro) y que CFK le siga pasando plata para financiar el déficit gigante de la PBA. Y obvio, que el voto popular lo acompañe.
miércoles, 16 de octubre de 2013
Dos posibles escenarios post-electorales...
Luego de las elecciones legislativas de octubre de este año, veo al gobierno con la posibilidad de tomar dos rumbos bastante diferentes y con consecuencias muy importantes para el país. En uno, el menos probable, el gobierno da un giro hacia la radicalización cercana al "chavismo". En el otro, que yo prefiero, se da un giro realista y se vuelva a la moderación reformista de centro-izquierda que se pudo ver en 2010 y 2011. Y que sería similar al giro del segundo mandato de Perón, pero sin la movilización política violenta de esa época, ya que la sociedad no convalida un nivel tan alto de polarización y confrontación.
Giro chavista radicalizado (40% de posibilidades)
1. Se profundiza el "cepo cambiario", poniendo cupos para las compras con tarjetas de crédito en el exterior o subiendo la retención de AFIP al 40% o 50%
2. No se negocia con los organismos internacionales y se utilizan las reservas para pagar cash la deuda externa, por lo que bajan rápidamente a USD 20.000 millones de dólares.
3. El dólar paralelo se dispara a $15 o más, y crecen los rumores de una brusca devaluación por lo que los agroexportadores retienen gran parte de la cosecha 2014. El gobierno amenaza con volver a crear la Junta Nacional de Granos para monopolizar el comercio exterior. Aumentan las restricciones a las importaciones.
4. Para garantizar el apoyo de franjas de sectores populares, se aumentan las asignaciones universales, las jubilaciones y los planes Argentina Trabaja muy por encima de la inflación. No se tocan los subsidios para evitar descontento social por ajuste de tarifas. El gasto público se acelera y genera un déficit fiscal de casi el 10% del PBI.
5. El discurso oficial se radicaliza y se vuelve crecientemente anti-empresario y anti-imperialista. La sociedad se polariza y moviliza cada vez más a favor o en contra del gobierno. No se negocia con los EEUU, la Unión Europea y se minimizan las discusiones con los socios del MERCOSUR. Se combate más fuertemente al grupo Clarín, y otra prensa opositora. Se realizan campañas para minar su credibilidad, impedirle el acceso a insumos, y para hacer caer su cotización en la bolsa.
6. La inflación se acelera, hay desabastecimiento y control de precios con inspectores y clausuras frecuentes en supermercados.
7. La presidenta llega a 2015 con menos del 30% de imagen positiva. Las internas del gobierno y del peronismo se vuelven más violentas, con operaciones constantes y episodios de violencia armados para desestabilizar. Intenta fragmentar al peronismo y a la oposición para generar más chances de que su candidato del FPV llegue a un ballotage. Muy pocos piensan que Cristina podrá volver a la presidencia más adelante.
Giro realista moderado (60% de posibilidades).
1. Se relaja el cepo cambiario, permitiendo un cupo mensual de compra de divisas bajo pero libre para cada ciudadano con CUIT.
2. Se negocia con los organismos internacionales (Banco Mundial, FMI, BID, Club de Paris), lo que permite evitar la sangría de reservas, que se estabilizan en valores superiores a USD 30.000 millones de dólares. Este giro pro-mercado se ve también en el pago de la expropiación a REPSOL, y en nuevas políticas para incentivar las inversiones de empresarios nacionales y extranjeros, con bonos BAADE y otras inversiones productivas en la industria, la infraestructura, el transporte público y la energía.
3. El dólar paralelo no se dispara, y acompaña la devaluación progresiva anual del 20%. Se recupera cierta competitividad en las economías regionales, y se alejan los rumores de una devaluación brusca. Los agroexportadores, más aliviados, no especulan tanto con la cosecha y liquidan divisas con cierta normalidad. 4. Para garantizar el apoyo de franjas de sectores populares, se aumentan las asignaciones universales, las jubilaciones y los planes Argentina Trabaja por encima de la inflación. Pero se retoma la "sintonía fina". Se disminuyen subsidios a los hogares de clase media-alta, y a las grandes empresas. El gasto público no se acelera, la recaudación sigue aumentando, y el déficit fiscal no supera el 3% del PBI.
5. El discurso se vuelca a reforzar los valores de la izquierda peronista anti-imperialista, pero en la práctica se negocia con EEUU, la Unión Europea y se busca solucionar conflictos con los países del MERCOSUR. Un fallo favorable a la constitucionalidad de la Ley de Medios, aumenta la radicalización opositora del Grupo Clarín, pero el gobierno se muestra más amable ante la sociedad y los medios que compiten con Clarín.
6. La inflación se mantiene en un nivel de 20-25% anual, lo cual genera conflictividad sindical y malestar social, pero no se espiraliza. Hay intentos organizados de desestabilización, pero no prenden en la sociedad.
7. La presidenta prefiere no meterse en la interna sucesoria y llega a 2015 con un nivel de imagen estabilizado en 40%. En sus últimas semanas de mandato aumenta hasta 60%, cuando debe entregar la banda presidencial a otro presidente peronista. Los medios oficialistas hablan de Cristina candidata para 2019 o 2023.
viernes, 6 de septiembre de 2013
Una buena y una mala
Esta semana pensé en dos temas muy importantes que se deben resolver. El
primero, muy visible y electoralmente vital, porque involucra a millones de
usuarios que sufren servicios muy deficientes y
hasta deplorables: los TRENES. El segundo tema, lamentablemente no tiene la visibilidad
necesaria que permitiría haber encarado reformas antes, pero se está volviendo
una bomba de tiempo, y al erosionar gravemente las cuentas públicas traerá
consecuencias muy visibles: los gastos en ENERGÍA.
Afortunadamente, el Ministro de Interior y Transporte Randazzo ha
realizado varios anuncios muy positivos sobre nuevas inversiones, compras de
vagones y mejoras de vías y servicios de las líneas de trenes. Por ejemplo, se
anunciaron obras en el tren Buenos Aires-Rosario, la intervención del Belgrano
Cargas, la renovación de vagones para el Mitre y el Sarmiento, la
importación de nuevos trenes para las líneas Roca, y la electrificación del
ramal a La Plata. También las obras de soterramiento de vías del Sarmiento, que han sido anunciadas tantas veces en los últimos años sin ningún gran
avance, que parece algo difícil de creer.
Sin embargo, el tema de la energía parece un tema muy complejo a
resolver, y no se están tomando todas las medidas necesarias. La
improvisada expropiación de YPF buscó ser un primer paso para revertir el
proceso de falta de inversión privada en exploración y explotación de gas y petróleo, pero
todavía no se ven resultados importantes. Las reformas en la política
energética debieron haber empezado mucho antes. Y posiblemente el déficit
energético se agrave aún más en el periodo 2013-2015.
Para no subir tarifas, en el 2012 el Estado gastó
56.455 millones de pesos en subsidios a la energía. Hubo que importar USD 9.500
millones, cuando antes durante la gestión kirchnerista no era necesario.
En 2013 se calcula un mínimo de 70.000 millones de pesos en subsidios energéticos (casi el 10% de la recaudación total del Estado Nacional), e importaciones por al menos USD 12.000 millones. El gobierno justifica estos subsidios, como una ayuda a la competitividad de la producción nacional y un fomento al consumo de los hogares.
Es una pena que se haya llegado a esta situación
por no haber comenzado a arreglar el tema tarifas y subsidios antes.
En mi opinión, es la principal causa que provoca el déficit fiscal
actual y la necesidad del BCRA de emitir para financiar al Tesoro Nacional. La
falta de negociación estratégica con las empresas petroleras, profundizó la
desinversión privada, y finalmente trajo la necesidad de importar miles de
millones en combustibles. Obviamente, esto erosiona las reservas del Central
porque encima el "cepo" no permite atraer muchas divisas más allá de
lo que se exporta.
Sin embargo, un ajuste brutal de tarifas (por ejemplo
200%) para que el Estado ahorre en subsidios provocaría
una drástica caída del poder adquisitivo de grandes
franjas de la población, especialmente en el Gran Buenos Aires. Hoy los hogares
gastan mucho menos en agua, electricidad y gas que en el 2001 gracias a las tarifas subsidiadas. Un ajuste de golpe causaría inmediatamente una recesión y una
profunda baja en el consumo, con efectos graves en el empleo.
¿Habrá llegado la hora de la "sintonía
fina", por ejemplo empezando a subir tarifas progresivamente un 25% anual
de acá al 2016, y promoviendo incentivos y un marco legal más favorable para la
extracción de combustibles?
domingo, 18 de agosto de 2013
¿Podrá gobernar un presidente no peronista de nuevo alguna vez?
Una de las tendencias más marcadas a partir de la crisis económica y social del 2001-2002, que provocó un cataclismo en la forma de organización política de nuestra sociedad, es el aumento en la cantidad de votantes que elige opciones peronistas en relación a los que optan por candidatos del arco cercano a la UCR o sus aliados como el Partido Socialista de Binner, el GEN de Stolbizer, la Coaliación Cívica de Carrió, etc.
- El promedio de votos que sacan los candidatos del PJ fue en lo últimos diez años el 57%, en todas sus variedades: kirchnerista, federal, menemista, duhaldista, etc.
- El grupo de aliados moderados y de "centro" pan-radicales obtuvo en promedio el 32% en el período 2003-2013. Su marca más alta fue en 2007, cuando obtuvieron un 40%, si sumamos los votos de Carrió-Giustinianni (23%) y la lista radical que incluyó a un peronista muy popular en ese momento, como fue el ex-ministro de economía Lavagna (17%).
- En 2011, casi todo el peronismo se encolumnó detrás de la candidatura de Cristina, y obtuvo la re-elección con el 54%, con algunos puntitos provenientes de votos típicamente de izquierda o del universo ex-radical.
Si pensamos hacia el futuro, podemos inferir que de acuerdo a las últimas tendencias del electorado argentino, los peronistas no tendrán dificultad para acceder a la presidencia si van unidas las distintas vertientes. Sin embargo, la típica fragmentación del espacio no peronista dificultará la posibilidad de que accedan siquiera a un segundo puesto que les permita ingresar a un ballotage. O sea que estadísticamente la única forma de que una alianza de partidos como la UCR, el Socialista, el GEN, y lo que hoy es UNEN en capital, etc. puedan aunque sea soñar con ir a una segunda vuelta contra un peronista en 2015, 2019 o 2023, es unificarse y organizarse en todo el territorio, detrás de un candidato competitivo y popular, con internas de por medio. Y más importante aún, dependen que el justicialismo se fragmente y vaya con diferentes candidatos fuertes, sin usar internas. Incluso así, la posibilidad de tener alguna vez un Poder Ejecutivo que no provenga del justicialismo es algo que veo difícil por muchos años más.
domingo, 4 de agosto de 2013
Elecciones bonaerenses legislativas
Mi pequeño análisis de las elecciones bonaerenses legislativas:
Veo 4 candidatos mas o menos bien posicionados con bastante historia de gestión:
1. Insaurralde, delfín del peronismo kirchnerista. Medio contradictorio la súbita bendición a Scioli y al Papa (el verano pasado eran considerados enemigos).Pero así son las campañas y la ambición de poder.
2. Massa como representante moderado, gestor y moderno del peronismo conservador, cercano al establishment, al PRO y a la Iglesia, aunque no lo quieran blanquear del todo.
3. Stolbizer buscando al electorado no peronista, cercano al radicalismo y a partidos de centro-izquierda no K, con mucha labor legislativa opositora, pero poca presencia en gestiones territoriales grandes.
4. Pitrola de la Izquierda independiente, que critica tanto al Peronismo como al Radicalismo.
3. Stolbizer buscando al electorado no peronista, cercano al radicalismo y a partidos de centro-izquierda no K, con mucha labor legislativa opositora, pero poca presencia en gestiones territoriales grandes.
4. Pitrola de la Izquierda independiente, que critica tanto al Peronismo como al Radicalismo.
Sin embargo, lo veo bastante desdibujado a De Narvaéz. Su campaña extremadamente opositora puede ser eficaz en una porción del electorado "harto" de la gestión de CFK. Pero su alianza con el Moyanismo, que era aliado del gobierno hasta 2011, no lo beneficia. Ni tampoco su histórico escaso interés por participar en las sesiones del Congreso. Y menos su mediocre desempeño luego de ganarle a Nestor en 2009. Tampoco gobernó ni siquiera una intendencia. Me sorprendería que obtenga más del 15% de los votos.
martes, 30 de julio de 2013
El péndulo Izquierda-Derecha
Viendo los gobiernos desde la vuelta a la Democracia se puede apreciar un péndulo entre gobiernos más de izquierda y otro gobiernos más de derecha, que se fueron sucediendo.
Alfonsín 1983: 6 años, más bien de centro-izquierda (ideas social-demócratas)
Menem, De la Rua, Duhalde desde 1989: 13 años más bien de centro-derecha (reformas liberales, conservadurismo político)
Nestor y Cristina 2003: Serán casi unos 13 años de valores, discursos y políticas más cercanas a la centro-izquierda. (Obviamente se puede estar aún más a la izquierda del kirchnerismo en muchos temas. Hay una gran dosis de pragmatismo en el accionar diario de ambos. Nadie es 100% coherente. Incluso las denuncias de corrupción alejan a muchas personas autodenominadas "progresistas". También las insuficientes acciones por los Pueblos Originarios o la posición sobre el Aborto)
¿Hacia dónde irá la mayoría de la sociedad en 2015? ¿Preferirá a otra fuerza que hable de inseguridad, de bajar la inflación, de invertir más en transporte, de bajar subsidios y atraer más inversiones extranjeras?
¿O la mayoría está muy satisfecha con "vivir con lo nuestro", con esta forma de intervención del Estado, con las políticas sociales, de redistribución y de integración de algunas minorías, etc y no va a buscar un cambio?
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